Ricardo Guzmán Romero. Monumento en su memoria

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

(Fotos de Silviano Martínez Campos)

Martínez Campos, 6/XI/012

GUIA

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 6 de Noviembre.- Ricardo Guzmán Romero, el presidente municipal victimado hace un año, fue recordado aquí en un acto no por formal menos emotivo, en el que se hizo una semblanza de su calidad humana, de su trayectoria profesional y de hombre público.

Y ese acto que rememoró en palabras y actitudes de los presentes el homenaje de cuerpo presente que se le confirió al día siguiente de su sacrificio en la explanada de la plaza principal y en el mismo templo de El Señor de La Piedad, se perpetuará en un monumento, con su efigie, construido en un parque no lejos del centro de esta ciudad de la que fue Ricardo Guzmán Romero funcionario público, presidente municipal.

Su viuda la señora Carmen López Alvarado, recordó entre sollozos, que eran aplaudidos por un público visiblemente afectuoso, la trayectoria de su esposo, como compañero, padre de los hijos de ambos, los niños Elizabeth, Fátima y Ricardo; un amigo del desaparecido, el licenciado Francisco Romo, habría de enfocar el recuerdo en una semblanza de la vida laboral, académica y profesional, mientras que el alcalde Hugo Anaya subrayó los valores cívicos y políticos de quien fuera su antecesor y con quien estuvo cerca en el esquema de servidores públicos de la presidencia municipal piedadense.

El Jardín “Venustiano Carranza”, donde se erigió una estatua al héroe revolucionario del mismo nombre, está situado frente al Parque Morelos, a su vez habilitado como tal luego de que el viejo panteón municipal fue clausurado hace años y su lugar lo ocupó el nuevo, al Poniente de la ciudad, en las inmediaciones de la populosa colonia Ciudad del Sol.

Se notó cierta premura para colocar la estatua de Ricardo Guzmán en el pequeño jardín, toda vez que la víspera del día 2 de noviembre, durante la tarde y parte de la noche, brigadas de numerosos trabajadores acondicionaban el sitio, además de las instalaciones para él público asistente al homenaje, instalaciones entre ambos espacios jardinados.

Ante numerosos asistentes y gran número de invitados, tanto de esta ciudad como de otros lugares del Estado y del país, los tres oradores resaltaron el espíritu de servicio y la obra del alcalde sacrificado.

APLAUSOS PARA DOÑA CARMELITA

Su esposa la señora Carmen López Alvarado pronunció palabras llenas de emoción, remembranzas entrañables de quien fuera su compañero, discurso tamizado de algunos sollozos que el público benevolente apoyaba con intensos aplausos.

En una parte de su intervención, la señora Carmelita, como se le trata cariñosamente, dijo que “Hoy quiero expresar si más sentido agradecimiento a todas las personas que movidas por el amor, la amistad, el respeto, el agradecimiento y el reconocimiento que le tuvieron a Ricardo tuvieron a bien erigir este monumento. Gracias por ser parte de este proyecto, Gracias a todos y todas quienes lo hicieron posible. Gracias por sus muestras de cariño. Gracias por las palabras de aliento. Gracias por su amistad. Gracias por sus oraciones. Gracias, gracias por este homenaje a Ricardo. Ricardo estará siempre en el corazón de todos nosotros”.

Por su parte, el alcalde Hugo Anaya, primero de los oradores, sin desconocer la obra de Ricardo Guzman como un hombre público, insistió en los valores que humanizan la relación humana, en alusión al comportamiento del desaparecido alcalde. Y en esa tónica, dentro de su discurso, expresó que:

“Todos nosotros, somos mejores que cada uno de nosotros, sin embargo, para cumplir esta afirmación debemos estar unidos, olvidándonos del “YO” y actuando en el “NOSOTROS”. Los piedadenses debemos ofrecer más piedad y más misericordia a nuestros coterráneos, con palabras, con actitudes y con acciones. Debemos ver en los demás virtudes de las que carecemos y dejar de destrozarnos entre nosotros con comentarios hirientes y medias verdades”.

A su vez, el licenciado Francisco Romo hizo honor a los valores de la amistad, relató la trayectoria profesional y de funcionario público del homenajeado y expresó en una parte de su alocución, que: “Su legado nos impulsa a pensar que nuestros sueños son posibles, pero para que estos sean utiles debemos transformarlos en realidades. Nos toca trabajar siguiendo su ejemplo, conscientes de que podemos hacer de La Piedad una ciudad dinámica, capaz de generar empleos, segura y con el nivel de progreso y l iderazgo nacional que alguna vez tuvo. El mejor homenaje que con afecto lo recordemos entre familiares y amigos, es que La Piedad somos todos”.

Al principio del acto, el director de Cultura del municipio, doctor Benjamín Buenrrostro, mencionó una amplia lista de personas asistentes, entre ella nombro al propio alcalde Hugo Anaya Avila, al arzobispo de Morelia monseñor Alberto Suárez Inda, a la senadora Luisa María Calderón Hinojosa, la diputada federal por este distrito, Adriana Hernández, la diputada local Bertha Ligia López Aceves.

Además, y en primer lugar, a la señora Carmen López Alvarado y a los pequeños, como se menciona al  principio de esta nota. Pero estuvo presente el Ayuntamiento en  pleno:  Pedro Elorza Aguilar, José Luis López Torres, Samuel David  Hidalgo Gallardo, Ma. Gabriela Zárate Magdaleno, Iván a. Rizo Téllez, Ana Valesa Caratachea Sánches, Guadalupe del Rocío Padilla Martínez, José Ricardo Calderón Pérez y Gloria Ribera Ramírez, Alfredo López Morales, Gonzalo Cano Higuera, Salvdor Ramírez Estrella, Tatiana Ayala Aviña. Y el Ayuntamiento del cual formó parte el desaparecido alcalde Guzmán Romero.

También Ma. Teresa Torres Aguilar, coordinadora en Michoacán de la Secretaría de Gobernación, en representación del secretario Alejandro Poiré,  diputada federal Adriana Hernández.

Y también alumnos de la “Escuela Ricardo Guzmán Romero”, Luis Mejía Guzmán, subsecretario de Desarrollo Social, Germán Tena Fernández, delegado de la SEDESOL, Irma Baltazar Morán, presidenta municipal de Quiroga. José Padilla Alfaro, Raúl García Castillo, expresidentes de La Piedad, Jesus Infante Ayala, presidente municipal de Ecuandureo, entre otros muchos invitados.

Es de hacerse notar que durante el homenaje, no hubo alusión ninguna a las causas de la muerte del alcalde desaparecido, ni a sus posibles victimarios.

Respecto a la estatua, no busto, sino de cuerpo entero, más de alguna persona hizo comentarios en el sentido de que no había mucho parecido con el homenajeado y que inclusive hubiera la posibilidad de enmendar eso que atribuyeron a la premura del tiempo, mediante una reposición o refundación. Unacrítica más, que debiera estar orientada hacia el Norte. De todas maneras, por la actitud del público asistente, comentarios de piedadenses y el gran número de personas del ámbito público asistente, no se plantearon dudas de que el homenaje a Ricardo Guzmán Romero es bien merecido.

+++++

(Textos en versión de la presidencia municipal de La Piedad)

PALABRAS DEL PRESIDENTE MUNICIPAL DE LA PIEDAD, HUGO ANAYA ÁVILA

Desde su dolorosa partida, he reflexionado sobre el hecho que hoy nos reúne aquí. Ricardo nos dejó un gran legado con sus acciones, obras, carisma y su amor por La Piedad. Ante ese cúmulo de cualidades creo que es justo que todos lo piedadenses, en especial sus amigos, colaboradores y personas cercanas, nos preguntemos:

¿Cómo podemos continuar la historia y la obra de Ricardo Guzmán?

Debemos ser autocríticos y hacer una introspección, tenemos la obligación de continuar su ideología, sin dejar de ser personas distintas. Para ello, debo remitirme a sus palabras, a aquellas que pronunció el 1 de enero de 2008:

“…damos inicio a una nueva etapa, una etapa llena de fe y de esperanza, de puentes de trabajo y de montañas de retos…”

La fe, la esperanza, el trabajo y los retos, así como La Piedad, somos todos. No sólo el Gobierno Municipal. La tarea de servir no es exclusiva para los trabajadores del Gobierno, es una obligación de todos los piedadenses.

Hoy, este monumento deja en claro eso, pues fue la sociedad, la que propuso el homenaje, la estatua y los piedadenses colaboraron con llaves, dinero, trabajo y voluntad. El Gobierno solamente se ha encargado de escuchar y facilitar las cosas para que las ideas se hagan realidad.

¿¡Cuántas cosas podemos lograr si la sociedad se organiza, propone y actúa!?

Lo digo como afirmación, pero también como pregunta dirigida a todos. Espero que este cuestionamiento tenga eco, llegue a nuestras casas y todo aquel que quiera escucharlo, porque es un reto y un llamado de atención a nuestra conciencia.

Todos nosotros, somos mejores que cada uno de nosotros, sin embargo, para cumplir esta afirmación debemos estar unidos, olvidándonos del “YO” y actuando en el “NOSOTROS”. Los piedadensesdebemos ofrecer más piedad y más misericordia a nuestros coterráneos, con palabras, con actitudes y con acciones. Debemos ver en los demás virtudes de las que carecemos y dejar de destrozarnos entre nosotros con comentarios hirientes y medias verdades.

Hoy debo abrirme de capa y decirlo del corazón hacia adentro y no de dientes para afuera. La cualidad que más admiré en Ricardo Guzmán Romero fue su sentido del deber, no solo en el gobierno, sino con su familia.

La fe, la esperanza, el trabajo y los retos aquí siguen en La Piedad y aquí seguimos nosotros, por lo que no está de más recordar otra de las ideas que expresó el 1 de enero de 2008:

“Hoy hago un llamado para que con amor construyamos el sitio que nosotros soñamos y que demandan nuestros hijos. Tenemos la capacidad y la obligación de entregarles a ellos un pasado de orgullo, un presente de trabajo y un futuro de oportunidades.”

De Ricardo Guzmán Romero, les puedo decir que es y fue una persona de quien debemos imitar el espíritu de trabajar sirviendo y de servir toda su vida, sin olvidar fundamentos y elementos como la familia, los amigos y la comunidad en la que nació, creció, se desarrolló y murió, pero nos dejó la tarea de continuar su historia y sus obras.

Hace un año nadie se imaginaba que sucediera lo que hoy está ocurriendo en este lugar y hace un año, nadie se imaginaba lo que pasaría en la tarde. Eso no le quita lo especial a este día de otoño en donde, con sentimientos encontrados venimos a honrar la memoria de un piedadense y un mexicano ejemplar.

Se me vienen a la mente palabras como compromiso, dedicación, imaginación, visión, pasión, trabajo y otras tantas más que forman un mosaico donde se va construyendo la figura de Ricardo Guzmán Romero, tal como lo está en la invitación que muchos de ustedes recibieron y que aceptaron tomar para estar el día de hoy con nosotros.

Hoy es un buen día para platicarles del Ricardo Guzmán fuera del podio y lejos de la oficina. El que no estaba en una gestión o en una gira de trabajo. Permítanme platicarles de Ricardo mi esposo, mi amigo, el ejemplar padre de mis hijos y el amor de mi vida.

Viene a mi memoria el día que consultó conmigo la intensión que tenía de ser candidato a la Presidencia Municipal por su partido. Llegar a ese momento para Ricardo no había sido fácil sin embargo el deseo de servir era su principal motor.

En una larga charla, intercambiamos opiniones, platicamos y al final… decidimos participar y lograr lo que él había querido desde pequeño… ser Presidente de La Piedad.

++++++++++

PALABRAS DE LA SEÑORA CARMEN LÓPEZ ALVARADO

En mi mente, como en la mente de muchos, está ese primero de enero de 2008 donde inició el reto y el compromiso para ser el Mejor Presidente de la Piedad. Las emociones, el nerviosismo y la alegría no fueron impedimento para que aún siendo 1 de enero encontrar quien le cortara el cabello a pocos minutos de iniciar el acto.

Así como comencé hablando de las palabras y actitudes que para Mí, definen y forman a Ricardo, hay otras que, supongo, extirpó de su mente como la conformidad. Eso nunca fue algo válido para él, la realidad lo obligaba a analizar lo que se estaba haciendo y siempre pensando en lo que pudiera venir.

Ricardo actuó conforme a sus principios y convicciones inspirado siempre en el espíritu de servicio, demostrando a cada momento que sumando esfuerzos podríamos hacer de las adversidades, nuevas oportunidades.

La disposición de servir a TODOS quedo plasmada desde su lema, gobernar sin exclusiones sociales, de manera especial a los más necesitados, gobernar siempre cerca de la gente, gobernar con prudencia y a la vez con mano firme era algo que lo distinguía. Siempre pidió a todos quienes estuvimos cerca de él en el Gobierno Municipal y a la gente de la Piedad redoblar esfuerzos, redoblar esfuerzos y redoblar esfuerzos.

Ricardo fue un hombre que indudablemente impulsó el cambio en la Piedad, que su gestión trascendió fronteras, que tuvo la capacidad de diálogo por encima de diferencias políticas e ideológicas.

Ricardo era un luchador incansable con ideas y proyectos claros. Ricardo soñaba con un Municipio Diferente, un lugar en donde todos tuviéramos un mejor lugar para vivir, un lugar con oportunidades para todos, trabajaba apasionadamente por contribuir un poco y poder heredar un México justo, un México esperanzador un México con paz y tranquilidad.

Ricardo siempre fue un hombre de familia, nos deja un gran legado, una sólida formación, nos deja enseñanzas, nos deja muchos recuerdos pero sobre todo nos deja un ejemplo de vida, un ejemplo de entereza un ejemplo de fuerza, un ejemplo de amor un ejemplo de servicio y me deja 3 grandes fuentes de inspiración mis hijos productos de ese amor que nos profesamos SIEMPRE.

Hoy hace un año a las 19:36 el corazón de Ricardo dejaba de latir, las manos del amigo dejaban de trabajar y su sonrisa permaneció hasta el último suspiro de su vida. Le arrebataban la vida trabajando hasta el último momento por sus sueños.

Hoy quiero expresar si más sentido agradecimiento a todas las personas que movidas por el amor, la amistad, el respeto, el agradecimiento y el reconocimiento que le tuvieron a Ricardo tuvieron a bien erigir este monumento. Gracias por ser parte de este proyecto, Gracias a todos y todas quienes lo hicieron posible. Gracias por sus muestras de cariño. Gracias por las palabras de aliento. Gracias por su amistad. Gracias por sus oraciones. Gracias, gracias por este homenaje a RICARDO. Ricardo estará siempre en el corazón de todos nosotros.

Termino con palabras de Ricardo cuando expresó por qué quería ser presidente municipal:

“Veo, deseo, quiero, anhelo que la Piedad sea un lugar digno para nuestros hijos y para los descendientes de esta noble tierra que nos vio nacer, que el legado de nuestros padres se vea enriquecido y que nos permita sentirnos orgullosos de haber contribuido cada uno en la medida de nuestras posibilidades en el cumplimiento de la responsabilidad que nos fue conferida al mejoramiento y al engrandecimiento de Nuestra Patria”.

Gracias a todos los Piedadenses por su apoyo y por su Respaldo, Muchas Gracias

++++++++++

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: